Sentido de Pertenencia

Texto Adaptado, ¨…LUCHEN POR SU CLUB, LUCHEN POR SU HISTORIA… Estas en el mas Grande, Tu Club…¨

 “Irme a un club grande”

He leído y escuchado varios comentarios donde jugadores líderes, comentan su ilusión o deseos de cambiarse de club e irse a un club grande. Da para muchísimas discusiones o reflexiones.

Sería malo no contar mi experiencia al respecto. Porque de eso se trata la vida: de EXPERIENCIAS.

No daré nombres ni clubes para evitar herir susceptibilidades. Empecé a jugar a los 9 años. Desde chiquito empecé a ir a la cancha, a ver a mis hermanos, que jugaban en Primera. Mis fines de semana consistían en eso… en pasarla en mi club. MI AMADO Y QUERIDO CLUB.

Ahí fui rebautizado, y surgiría mi nuevo nombre… ”MI APODO”. En ese momento me preguntaba ¿Cómo podía querer tanto a este club, si no tenía nada? No tenía baños, no tenía cantina y lo peor de todo, no tenía AGUA.

Recuerdo la sed y la desesperación por tomar agua una vez terminados los entrenamientos y los partidos. Todo esto en vez de alejarme me acercaba más.

Mi viejo empezó a colaborar, se juntó con otros viejos y un día llegamos a tener luz… AGUA NO. Por supuesto, que al principio la luz (tres reflectores para toooda la cancha) funcionaban. Con el correr de los meses funcionaba un solo reflector, puaaaa, y lo mismo, me encantaba ir a los entrenamientos y después quedarme a ver los de Primera… que lo hacían después.

Todo el club me conocía a mí, a mis hermanos y a mis viejos. Un día teniendo 14 años le tocó ir a la GUERRA a uno de mis hermanos y ese club que para mí no tenía nada, contuvo a mi familia. Ni hablar la FIESTA que armaron cuando mi hermano volvió. (Recuerdo la cantidad que fuimos a buscarlo a la terminal)

Pasaron los años y a los 19, media 1,93 y pesaba 97kg. Jugaba de Centro. La convocatoria al seleccionado no demoró mucho y por supuesto las invitaciones de otros clubes también. Estos clubes eran GRANDES, tenían 5 canchas… CON PASTO, con vestuarios, cantina, LUCES CON TORRES DE REFLECTORES, y por supuesto A G U A, en tooooooodooos lados.

En ese momento dudé… Pero volví a recordar todo lo que viví y ese club que pensaba que era chiquito, sin nada… sin agua, sin luz, sin pasto me hizo dar cuenta que estaba EQUIVOCADO. Tenía tooodo y era GIGANTE en comparación a los otros, porque este tenía MI HISTORIA, mi vida.

Mis campeonatos, mis partidos ganados, MIS LESIONES, mis jugadas, mis grandes derrotas, mis cagadas a palos de los martes a la noche cagándonos de frío, mis travesuras… MI VIDA.

Muchos años después, ya siendo árbitro, se me acercaría un GRAN 15 de una magia y un estilo diferente. Él estaba atravesando una situación similar. Su club estaba empezando a levantar y lo tentaban de CLUBES MAS GRANDES. Y le dije: “…., tu historia esta acá, este es tu club, el que te vio nacer, el que conoce tus anécdotas, tus lesiones, tus derrotas y tus triunfos”.

Y le termine haciendo dos preguntas:

¿EXISTE ALGUNA CAMISETA MAS LINDA QUE LA DE TU CLUB?

¿EXISTE ALGUNA CANCHA MAS LINDA QUE LA DE TU CLUB?

Estimados no hay satisfacción más grande que salir CAMPEON EN TU CANCHA y con LOS QUE TE VIERON CRECER.

Trabajen por su historia, por sus recuerdos, por sus anécdotas que al transmitírselas a las camadas de nuevos jugadores, se transforman en leyendas.

Un club, en sus comienzos no tenía nada, usaban como vestuario un viejo vagón de trenes, su cancha era peor que algunas del interior.

Cuando le pregunté a uno de sus fundadores, que era el club para él… me miró a los ojos tocándose el corazón, señalando un dibujo de aquel viejo vagón y casi sin poder emitir palabras por la emoción me respondió… Este Club es mi vida.

Un abrazo de Try.

¡Luchen por su club, por su historia!